Que Pasa Si Doy Ibuprofeno Cada 4 Horas?

Que Pasa Si Doy Ibuprofeno Cada 4 Horas
Cómo administrar ibuprofeno con seguridad El ibuprofeno es un medicamento de venta sin receta médica que se da para aliviar las molestias y el dolor y para bajar la fiebre. Es un fármaco seguro si se administra correctamente. Pero si se da en dosis muy altas puede hacer que el niño se ponga muy enfermo.

¿Qué pasa si le doy ibuprofeno a un niño cada 4 horas?

El abuso del ibuprofeno y su riesgo en niños – En el prospecto hay unas recomendaciones de dosis y frecuencia de tomas que no se deben ignorar. La dosis diaria recomendada es de 20 a 30 mg por kg de peso, repartida en tres tomas. Se recomienda no sobrepasar la dosis máxima de 40 mg por kg de peso al día de ibuprofeno.

De no respetar las dosis y en tratamientos prolongados, alertan que puede resultar tóxico para el hígado, para el riñón, producir molestias gástricas, incluso sangrado gastrointestinal, diarrea y estreñimiento. En tratamientos de menos de 6 días rara vez provocan toxicidad renal o lesión gástrica. El año pasado, el Ministerio de Sanidad alertó que el ibuprofeno, administrado en grandes cantidades puede conllevar un riesgo cardiovascular,

En el prospecto de Dalsy, podemos encontrar estas advertencias: Los medicamentos como Dalsy se pueden asociar con un moderado aumento del riesgo de sufrir ataques cardiacos (“infartos de miocardio”) o cerebrales. Dicho riesgo es más probable que ocurra cuando se emplean dosis altas y tratamientos prolongados.

  • No exceda la dosis ni la duración del tratamiento recomendado.
  • Si usted tiene problemas cardiacos, antecedentes de ataques cerebrales o piensa que podría tener riesgo para sufrir estas patologías (por ejemplo, tiene la tensión arterial alta, sufre diabetes, tiene aumentado el colesterol o es fumador) debe consultar este tratamiento con su médico o farmacéutico.

Existe un riesgo de daño renal en niños y adolescentes deshidratados.

¿Cuántas horas tienen que pasar para volver a tomar ibuprofeno?

Dirección de esta página: https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a682159-es.html Las personas que toman medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) (distintos de la aspirina) como ibuprofeno, pueden tener un riesgo más alto de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral que las personas que no toman estos medicamentos.

  1. Estos eventos pueden ocurrir sin previo aviso, y pueden causar la muerte.
  2. Este riesgo puede ser mayor para las personas que toman AINE durante mucho tiempo.
  3. No use un AINE como ibuprofeno si sufrió un ataque cardíaco recientemente, a menos que se lo indique su médico.
  4. Informe a su médico si usted o alguien de su familia tiene o alguna vez ha tenido enfermedad cardíaca, ataque cardíaco o derrame cerebral, si usted fuma y si tiene o alguna vez ha tenido colesterol alto, presión arterial alta o diabetes.

Busque inmediatamente ayuda médica de emergencia si experimenta cualquiera de los síntomas siguientes: dolor de pecho, dificultad para respirar, debilidad en una parte o lado del cuerpo o dificultad para hablar. Si se someterá a un injerto de derivación de la arteria coronaria (CABG, coronary artery bypass graft; un tipo de cirugía del corazón), no debería tomar ibuprofeno justo antes o justo después de la cirugía.

  1. Los AINE como el ibuprofeno pueden causar úlceras, sangrado o perforaciones en el estómago o los intestinos.
  2. Estos problemas pueden surgir en cualquier momento durante el tratamiento, presentarse sin síntomas de advertencia e incluso podrían provocar la muerte.
  3. El riesgo puede ser mayor para las personas que toman AINE durante mucho tiempo, que tienen una edad avanzada, tienen mala salud o que beben tres o más bebidas alcohólicas al día mientras toman ibuprofeno.

Informe a su médico si toma alguno de los siguientes medicamentos: anticoagulantes (“diluyentes de la sangre”) como warfarina (Coumadin, Jantoven); aspirina; otros AINE como ketoprofeno y naproxeno (Aleve, Naprosyn); esteroides orales como la dexametasona metilprednisolona (Medrol) y prednisona (Rayos); inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como citalopram (Celexa), fluoxetina (Prozac, Sarafem, Selfemra, en Symbyax), fluvoxamina (Luvox), paroxetina (Brisdelle, Paxil, Pexeva) y sertralina (Zoloft); o inhibidores de la recaptación de la serotonina norepinefrina (IRSN) como desvenlafaxina (Khedezla, Pristiq), duloxetina (Cymbalta) y venlafaxina (Effexor XR).

  1. Informe también a su médico si tiene o alguna vez ha tenido úlceras, hemorragia en el estómago o intestinos, u otros trastornos de sangrado.
  2. Si experimenta alguno de los siguientes síntomas, deje de tomar ibuprofeno y llame a su médico: dolor de estómago, acidez estomacal, vómitos con sangre o con aspecto de café molido, sangre en las heces o heces negras y alquitranadas.

Asista a todas las citas con su médico y a las de laboratorio. Su médico supervisará atentamente sus síntomas y probablemente ordenará algunas pruebas para verificar la respuesta de su cuerpo al ibuprofeno. Asegúrese de informar a su médico cómo se siente, de manera que pueda recetarle la cantidad correcta de medicamento para tratar su afección con el menor riesgo de efectos secundarios graves.

  • Su médico o farmacéutico le dará la hoja de información del fabricante para el paciente (Guía del medicamento) cuando inicie el tratamiento con ibuprofeno recetado, y cada vez que vuelva a surtir su receta médica.
  • Lea la información atentamente, y si tiene alguna duda pregúntele a su médico o farmacéutico.

También puede visitar el sitio web de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, Food and Drug Administration) ( http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/ucm085729.htm ) o el sitio web del fabricante para obtener la Guía del medicamento. El ibuprofeno recetado se usa para aliviar el dolor, la sensibilidad, la inflamación y la rigidez ocasionados por la osteoartritis (artritis causada por el desgaste del revestimiento de las articulaciones), y la artritis reumatoide (artritis causada por la inflamación del revestimiento de las articulaciones).

  • También se utiliza para aliviar el dolor de leve o moderado, incluido el dolor menstrual (dolor que se produce antes o durante el periodo menstrual).
  • El ibuprofeno de venta libre se utiliza para reducir la fiebre y aliviar los dolores menores por de cefalea, dolor muscular, artritis, periodos menstruales, resfriado común, dolor de muelas y dolor de espalda.

El ibuprofeno pertenece a una clase de medicamentos llamados AINE. Su acción consiste en detener la producción del cuerpo de una sustancia que causa dolor, fiebre e inflamación. La presentación del ibuprofeno recetado es en tabletas para tomar por vía oral.

Por lo general se toma de tres o cuatro veces al día para la artritis, o cada 4 o 6 horas según sea necesario para calmar el dolor. La presentación de ibuprofeno de venta libre es en tabletas, tabletas masticables, suspensión (líquido) y gotas (líquido concentrado). En general, los adultos y niños mayores de 12 años pueden tomar el ibuprofeno de venta libre cada 4 a 6 horas, según sea necesario, para el dolor o la fiebre.

Por lo general, a los niños y los bebés se les puede dar ibuprofeno de venta libre cada 6 a 8 horas para el dolor o la fiebre, según sea necesario, pero no más de 4 dosis cada 24 horas. El ibuprofeno se puede tomar con alimentos o con leche para prevenir el malestar estomacal.

  1. Si está tomando ibuprofeno con regularidad, debe tomarlo a la(s) misma(s) hora(s) todos los días.
  2. Siga atentamente las instrucciones que se encuentran en la etiqueta del paquete o en la receta médica, y pida a su médico o farmacéutico que le explique cualquier parte que no comprenda.
  3. Tome ibuprofeno exactamente como se lo indicaron.

No tome una cantidad mayor o menor del medicamento, ni lo tome con más frecuencia de lo que se indica en la etiqueta del paquete o lo que indica la receta de su médico. El ibuprofeno se presenta solo y en combinación con otros medicamentos. Algunos de esos productos combinados se venden exclusivamente con receta, pero muchos otros son de venta libre y se usan para tratar la tos, los síntomas del resfriado y otras afecciones.

  • Si su médico le recetó algún medicamento que contiene ibuprofeno, tenga cuidado de no tomar ningún otro medicamento de venta libre que también contenga ibuprofeno.
  • Trague la tableta entera, no la mastique ni triture.
  • Si está en busca de un producto para tratar la tos o los síntomas del resfriado, pídale a su médico o a su farmacéutico que le recomiende el producto más indicado para usted.

Lea detenidamente las etiquetas de los medicamentos de venta libre antes de usar dos o más productos al mismo tiempo. Estos productos pueden contener los mismos ingredientes activos, de modo que tomarlos juntos podría causarle una sobredosis. Esto es particularmente importante si le va a dar medicamentos contra la tos y el resfriado a un niño.

  • Los productos combinados para la tos y el resfriado de venta libre, entre ellos los que contienen ibuprofeno, pueden provocarles efectos secundarios graves e incluso mortales a los niños de corta edad.
  • No dé estos productos a niños menores de 4 años.
  • Si les da estos productos a niños de 4 a 11 años, hágalo con precaución y siga al pie de la letra las indicaciones del envase.

Si le dará ibuprofeno o un producto combinado que contenga ibuprofeno a un niño, lea atentamente la etiqueta del envase para asegurarse de que es el producto adecuado para un niño de esa edad. No les dé a los niños productos de ibuprofeno que están indicados para adultos.

Antes de darle un producto con ibuprofeno a un niño, revise la etiqueta del envase para ver qué cantidad de medicamento debe proporcionarle. Dé la dosis que coincida con la edad del niño en la tabla. Pregúntele al pediatra si tiene dudas sobre cuánto medicamento darle al niño. Agite bien la suspensión y las gotas antes de cada uso para mezclar uniformemente el medicamento.

Use la taza medidora que viene con el producto para medir cada dosis de la suspensión, o el gotero del frasco para medir cada dosis de las gotas. Las tabletas masticables pueden causar ardor en la boca o la garganta. Acompañe las tabletas masticables con alimentos o agua.

  • Deje de tomar el ibuprofeno de venta libre y llame a su médico si los síntomas empeoran, si se presentan síntomas nuevos o inesperados, si la parte de su cuerpo que estaba dolorida se enrojece o inflama, si el dolor dura más de 10 días o si la fiebre persiste por más de 3 días.
  • Deje de darle el ibuprofeno de venta libre a su hijo, y llame al pediatra si el niño no empieza a sentirse mejor durante las primeras 24 horas de tratamiento.

Asimismo, deje de darle el ibuprofeno de venta libre a su hijo y llame al pediatra si el niño presenta nuevos síntomas, como enrojecimiento o hinchazón de la parte dolorida del cuerpo, o si el dolor o la fiebre empeoran o persisten por más de 3 días.

  • No le dé ibuprofeno de venta libre a un niño con dolor de garganta intenso o persistente, o que esté acompañado de acompañado de fiebre, dolor de cabeza, náuseas o vómitos.
  • Llame de inmediato al pediatra, ya que esos síntomas pueden ser señales de una afección más grave.
  • A veces se usa también el ibuprofeno para tratar la espondilitis anquilosante (artritis que afecta principalmente la columna vertebral), la artritis gotosa (dolor articular debido a la acumulación de ciertas sustancias en las articulaciones) y la artritis psoriásica (artritis que ocurre junto con una enfermedad crónica de la piel que provoca descamación e inflamación).

Hable con su médico acerca de los riesgos de usar este fármaco para tratar su afección. A veces se receta este medicamento para otros usos; pídales más información a su médico o a su farmacéutico.

¿Cuándo se considera sobredosis de ibuprofeno en niños?

Introducción (1) L a intoxicación aguda se define como: cualquier exposición, ya sea por ingestión, tacto o inhalación, a una o varias sustancias que pueden ocasionar una lesión en el organismo. A pesar de que no es un motivo de consulta frecuente en las consultas de pediatría de nuestro entorno (0,3% de las consultas en los servicios de urgencias pediátricos), el contacto de un niño con un supuesto tóxico provoca tanta angustia en los padres como incertidumbre en los médicos que lo atienden.

Por estos motivos, las intoxicaciones han sido un objetivo de trabajo importante de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP). En el año 2008, el grupo de trabajo de intoxicaciones de la SEUP crea un Observatorio Toxicológico de ámbito nacional (2), en el que participan en la actualidad 39 servicios de urgencias pediátricos españoles, que está proporcionando información epidemiológica muy importante.

Etiología (3,4) El alcohol es el principio activo implicado con más frecuencia en las intoxicaciones atendidas en los servicios de urgencias infantiles de España. La ingestión es la vía de intoxicación más habitual en los niños. El primer trabajo epidemiológico, prospectivo y multicéntrico sobre, intoxicaciones en nuestro país, se realizó entre los años 2001 y 2002, y permitió conocer cuáles eran los productos implicados con más frecuencia, a partir de 2157 pacientes atendidos en 17 Servicios de urgencias infantiles (3) : medicamentos 54,7%, productos domésticos 28,9%, etanol 5,9%, monóxido de carbono 4,5%, drogas ilegales 1,5%, varias medicaciones juntas 1,2%, otros productos 2,5% y sustancia desconocida 0,7%. Epidemiología (1,2) La mayoría de las intoxicaciones infantiles se producen por: ingestas accidentales (70-80%), error de dosificación (10%) o de forma voluntaria en un intento autolítico (9,8%). Intoxicaciones accidentales • Ocurren en niños de 1-5 años de edad (máxima incidencia entre los 2 y los 3 años).

El afán investigador de los niños de esta edad, junto con la ausencia de sensación de peligro, les hace más proclives a investigar y probar lo que encuentren. • Suele estar implicado solo un producto del entorno doméstico. • La mayoría de las veces son asintomáticas. • Generalmente, son benignas y no necesitan mucha intervención terapéutica.

• Con frecuencia, los niños toman sustancias inocuas que no precisan tratamiento. Errores de dosificación • Ocurren en niños pequeños por error del adulto que le administra el fármaco. • Están implicados los medicamentos habituales en la infancia. • Hay que tener en cuenta que algunos errores de dosificación mantenidos en el tiempo son más peligrosos que la ingesta de una dosis alta única (paracetamol).

  • Intoxicaciones voluntarias – Son menos frecuentes, pero más graves que las accidentales.
  • Se producen en adolescentes (mayores de 12 años), sobre todo mujeres.
  • Habitualmente, están implicados varios productos: psicotropos, alcohol, drogas de abuso o paracetamol.
  • Suelen cursar con clínica, la mayoría de las veces neurológica.

– La demora antes de consultar es mayor que en las intoxicaciones accidentales y el tratamiento más complejo. Clínica (1,2,5) La mayoría de las intoxicaciones de los preescolares son asintomáticas. Aunque los tóxicos son capaces de ocasionar síntomas y signos diversos que afectan a todos los sistemas del organismo, la mayoría de las intoxicaciones infantiles son asintomáticas.

  • La presentación clínica de una intoxicación sigue alguno de los patrones siguientes: Ingestión de una sustancia conocida.
  • En las intoxicaciones infantiles de los preescolares, generalmente, se conoce el tóxico ingerido, la dosis y el tiempo transcurrido desde la exposición, información muy importante a la hora de atender a estos pacientes.

Los niños pequeños que consultan tras la ingesta de un tóxico suelen estar asintomáticos. La exploración física también suele ser normal. Ingestión de una sustancia desconocida, En las intoxicaciones voluntarias de los adolescentes es frecuente que no se sepa qué tóxico o tóxicos están implicados.

Se suelen haber tomado varios medicamentos acompañados, con frecuencia, de alcohol. Es más habitual que presenten síntomas, sobre todo neurológicos: disminución del nivel de conciencia, somnolencia, inestabilidad, etc, En estas ocasiones, hay que agrupar los signos de la exploración (estado mental, pupilas, piel y cualquier otro hallazgo) y las constantes vitales (temperatura, frecuencias cardiaca y respiratoria, tensión arterial), para intentar identificar un síndrome tóxico en particular.

Situaciones en las que se debe sospechar una intoxicación, Algunos niños ingieren sustancias sin que los padres se den cuenta y consultan por la aparición de síntomas extraños que la familia no relaciona con ningún tóxico. En general, se debe sospechar una intoxicación ante cuadros de comienzo agudo, con cambios en el nivel de conciencia, ataxia o síndromes multiorgánicos “extraños” en niños de 1-5 años.

  • Síndrome de Münchausen.
  • Finalmente, los tóxicos pueden ser utilizados para simular enfermedades en el contexto de un síndrome de Münchausen por poderes.
  • Pruebas complementarias (1,5) En la mayoría de las intoxicaciones infantiles no se necesita ninguna prueba complementaria.
  • Las pruebas de laboratorio se solicitarán de forma individualizada, según los efectos que pueda ocasionar el tóxico implicado y la disponibilidad de la determinación de los niveles sanguíneos.

En la mayoría de las intoxicaciones infantiles, sin embargo, no se necesita ninguna prueba complementaria. Niveles sanguíneos de tóxicos. La posibilidad de determinación inmediata de niveles no es posible, ni está indicado en todos los casos. Se deben solicitar si la dosis ingerida es tóxica y el tratamiento depende del valor de los mismos.

Pruebas de detección rápida de drogas en orina. Son pruebas cualitativas inmunocromatográficas, que permiten detectar diversas sustancias en orina: anfetaminas, barbitúricos, benzodiacepinas, cocaína, metanfetamina, morfina, metadona, fenciclidina, marihuana, etc. El resultado debe comprobarse con otro método más específico (cromatografía de gas, espectrofotometría) si existen implicaciones legales.

Evaluación y tratamiento El carbón activado es la terapia de elección de la mayoría de las intoxicaciones infantiles que requieren tratamiento. La evaluación inicial se puede hacer en pocos segundos, según entra en el consultorio, con el triángulo de evaluación pediátrica (apariencia, respiración, color) y siguiendo el ABCDE para hacer un diagnóstico del estado fisiopatológico del paciente (estable, dificultad/fallo respiratorio, shock, disfunción del sistema nervioso central, fallo/parada cardiopulmonar) y comenzar con las medidas de estabilización si es preciso. Es importante recordar que, en la mayoría de las intoxicaciones infantiles se ingieren sustancias no tóxicas (1) (pintalabios, silicagel, anticonceptivos, antibióticos, etc.) o dosis inocuas que no precisan ninguna intervención terapéutica (Tabla III). 1. Dosis única de carbón activado (5,6), El carbón activado es la terapia de elección de la mayoría de las intoxicaciones infantiles que requieren tratamiento. Es efectivo, sobre todo, durante la primera hora tras la ingestión, por lo que es importante que lo tengan en todos los centros de salud, el nivel asistencial más cercano para la familia.

  • Algunos pacientes se pueden beneficiar del tratamiento aunque haya pasado más de 1 hora (fármacos de liberación lenta o que lentifican el vaciamiento gástrico: aspirina, anticolinérgicos, narcóticos, antidepresivos tricíclicos).
  • Está contraindicado si la vía aérea está inestable y en pacientes con riesgo de perforación o hemorragia gastrointestinal por una patología subyacente o una intervención quirúrgica reciente.

Dosis: – Niños menores de 1 año de edad: 0,5-1 g/kg (máximo 10-25 g) – Niños de 1-14 años de edad: 0,5-1 g/kg (máximo 25-50 g). – Adolescentes y adultos: 25-100 g. Se puede diluir con agua, zumo o cola (200 ml como mínimo por cada 25 g de carbón). Es conveniente agitarlo vigorosamente para conseguir la máxima dispersión.

  1. Si el niño no se lo toma, se puede administrar a través de una sonda nasogástrica.2.
  2. Antídotos (1),
  3. Aunque sean necesarios en pocos casos, en el centro de salud debería haber naloxona (opiáceos), flumazenil (benzodiacepinas), biperideno (reacciones distónicas por neurolépticos) y oxígeno (monóxido de carbono).

Es importante tener información disponible y accesible, en Internet o en protocolos del servicio, de las indicaciones, de las contraindicaciones y de la dosis a administrar.3. Información toxicológica (1), Se puede encontrar información en el Instituto Nacional de Toxicología (teléfono: 915620420; horario de 24 horas, todos los días del año).4.

  1. Información en Internet (1),
  2. Existen muchas páginas de calidad: – Manual de intoxicaciones en Pediatría (Grupo de Trabajo de Intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría) disponible en: http://www.seup.org/pdf_public/gt/intox_manual3_enr.pdf – Toxnet (Toxicology Data Net-work): http://toxnet.nlm.nih.gov/cgi-bin/sis/htmlgen?HSDB – The American Academy of Clinical Toxicology: http://www.clintox.org/,

– Agencia para sustancias tóxicas y registro de enfermedades: http://www.atsdr.cdc.gov/es/ Productos implicados con más frecuencia Intoxicación etílica (2,10) La clínica de la intoxicación etílica es el resultado de la depresión del sistema nervioso central que produce, y está en relación con la alcoholemia.

El alcohol es el principio activo implicado con más frecuencia en las intoxicaciones atendidas en los servicios de urgencias pediátricas españoles. Representa la punta del iceberg del excesivo consumo de alcohol de los adolescentes. Algunas intoxicaciones etílicas se producen en niños preescolares que, accidentalmente, ingieren algún producto casero con alcohol (colonias, bebidas alcohólicas, colutorios).

See also:  Ibuprofeno Como Medicina Antienvejecimiento?

Toxicidad. Los efectos tóxicos del alcohol son multiorgánicos y dependen de la alcoholemia. El valor de alcoholemia alcanzado está en función de la cantidad y de la graduación de la bebida ingerida, del peso y sexo de la persona y de la tolerancia. En general, valores de alcoholemia por debajo de 50 mg/dl suelen cursar de forma asintomática; cuando se superan los 100 mg/dl comienza la sintomatología neurológica.

  1. Los niños pequeños pueden mostrar síntomas a partir de una alcoholemia de 50 mg/dl. Clínica.
  2. La clínica característica de la intoxicación etílica es el resultado de la depresión del sistema nervioso central que produce y está en relación con la alcoholemia.
  3. Las intoxicaciones leves cursan con: euforia, desinhibición, ataxia, etc.

Según aumenta la gravedad de la intoxicación, la depresión del sistema nervioso central empeora y aparece somnolencia e incluso coma, con depresión respiratoria y muerte. No hay que olvidar que también cursa con hipoglucemia (puede colaborar en la disminución del nivel de conciencia y producir convulsiones), vómitos y poliuria que provocan deshidratación, hepatitis tóxica y alteraciones cardiacas.

La clínica de los niños pequeños es un poco diferente y, con frecuencia, cursa con la tríada de: coma, hipoglucemia e hipotermia. Tratamiento. El carbón activado no es efectivo con los alcoholes. La atención de estos pacientes es de soporte y depende de la gravedad de la intoxicación. En los casos graves, se estabilizará al paciente siguiendo el ABCDE, para asegurar la vía aérea y la ventilación, sin olvidar la determinación rápida de glucemia y la reposición hidroelectrolítica.

Intoxicación por paracetamol (11,12,13,14,15) La administración repetida de dosis por encima del rango terapéutico tiene más riesgo de hepatotoxicidad que la ingesta de una dosis alta única. Como se ha comentado con anterioridad, el paracetamol es el medicamento implicado con más frecuencia en las intoxicaciones infantiles en España.

Toxicidad. La principal consecuencia de la intoxicación por paracetamol es la hepatotoxicidad. Cuando se ingiere una sobredosis, se saturan las dos principales vías metabólicas del paracetamol en el hígado productoras de metabolitos inactivos. En consecuencia, el fármaco comienza a oxidarse, produciendo un metabolito hepatotóxico, que se elimina por la orina conjugado con el glutatión hasta que este se agota, momento en el que empieza a producirse el daño hepático (necrosis centrolobulillar).

Hasta hace pocos años, se consideraba potencialmente tóxica una dosis única de paracetamol de 150 mg/kg. Estudios recientes sugieren que los niños tienen mayor capacidad para metabolizar sobredosis de este fármaco y, en consecuencia, el riesgo de hepatotoxicidad es menor.

En la actualidad, se considera que el umbral, a partir del cual una dosis única puede producir daño hepático, es de 200 mg/kg (8-10 g en los adolescentes y adultos), siempre que no existan factores de riesgo (edad inferior a 6 meses, malnutrición, anorexia, fallo de medro, hepatopatía, fibrosis quística, tratamiento con fármacos inductores del citrocromo p450 o que enlentecen el vaciado gástrico).

En los niños menores de 3 meses y en aquellos con factores de riesgo, el umbral a partir del que se debe considerar que existe riesgo de hepatotoxicidad es de 75 mg/kg; 150 mg/kg si el niño tiene entre 3 y 6 meses de edad. Mención especial merece la administración repetida de dosis por encima del rango terapéutico, una circunstancia con mayor riesgo que la ingesta de una dosis alta única.

  • Suele tratarse de niños pequeños, con un cuadro febril agudo, que están comiendo poco, a menudo deshidratados o malnutridos y que reciben dosis altas por error.
  • Los casos de preescolares fallecidos por sobredosis de paracetamol están en este grupo.
  • Cuanto más tiempo se mantenga la sobredosificación, menor es la dosis diaria necesaria para causar hepatotoxicidad: más de 200 mg/kg durante 24 horas, más de 150 mg/kg durante 48 horas y más de 100 mg kg durante 72 horas o más.

Si existen factores de riesgo puede ser suficiente con dosis por encima de 100 mg/kg/día o de 4 g/día. Clínica. Inicialmente, el paciente está asintomático. A partir de las 6 horas de la ingesta, puede aparecer algún síntoma (náuseas, vómitos, sudoración, malestar general).

  • Posteriormente, la clínica desaparece y el niño se mantiene sin ningún síntoma durante 24-48 horas, aunque ya comiencen a alterarse las pruebas de laboratorio (elevación de las transaminasas, bilirrubina, creatinina y prolongación del tiempo de protrombina).
  • Aproximadamente, dos días después vuelven el malestar, las náuseas, los vómitos y comienzan los síntomas de insuficiencia hepática y renal, con máxima elevación de las transaminasas y evolución hacia el coma hepático.

Finalmente, el proceso se puede resolver a lo largo de semanas o progresar hasta la muerte. Evaluación y tratamiento. Como se ha comentado con anterioridad, hay que intentar averiguar el tiempo transcurrido desde la ingesta y la dosis. Los pacientes que hayan tomado una dosis única de paracetamol no tóxica pueden ser remitidos a su domicilio.

Los pacientes que hayan ingerido, en las últimas 2 horas, una dosis tóxica o desconocida de paracetamol, deben recibir 1 g/kg de carbón activado para ser remitidos inmediatamente al hospital, donde a partir de las 4 horas de la ingesta, se determinarán los niveles de paracetamol, para evaluar el riesgo de toxicidad hepática con el Nomograma de Rumack-Matthew.

Si los niveles son tóxicos, se solicitarán también las siguientes pruebas: hemograma, electrolitos, tiempo de protrombina, transaminasas y función renal, y se comenzará el tratamiento con N-acetilcisteína, el antídoto del paracetamol. También, está indicado el tratamiento con N-acetilcisteína si existen síntomas clínicos o alteración de las pruebas hepáticas.

  1. La máxima efectividad se consigue si se administra en las primeras 8 horas.
  2. Intoxicación por ibuprofeno (2,11,12,16) Desde que el ibuprofeno se comenzó a utilizar como analgésico y antipirético, se ha convertido en el antiinflamatorio no esteroideo implicado con más frecuencia en las intoxicaciones infantiles, aunque la mayoría son leves.

Un trabajo, realizado por el Servicio de Información Toxicológica del Reino Unido, analizó los resultados de 1033 sobredosis de ibuprofeno: en la gran mayoría de los casos (903; 83%) no hubo síntomas o fueron leves; y solo fallecieron 7 pacientes, todos ellos con alguna circunstancia (enfermedad, ingesta concomitante de otros fármacos) que agravaba la situación.

Toxicidad. La toxicidad del ibuprofeno es principalmente gastrointestinal, renal y neurológica. La dosis tóxica es de 100 mg/kg; por encima de 400 mg/kg tiene riesgo vital. Evaluación y tratamiento. El carbón activado es el tratamiento de elección si se ha ingerido una dosis superior a 200 mg/kg o desconocida en las últimas 2 horas.

Estos enfermos, posteriormente, se deben mantener en observación en el hospital 4-6 horas, si permanecen asintomáticos pueden ser dados de alta. Intoxicaciones por anticatarrales (1,2,17) Los medicamentos anticatarrales son la primera causa de intoxicación en preescolares que motiva ingreso en una unidad de cuidados intensivos pediátricos.

  • Los anticatarrales son la segunda causa de intoxicación medicamentosa de los niños preescolares de nuestro país.
  • Muchos de ellos tienen más de un principio activo con efectos sinérgicos (adrenérgicos, mucolíticos, antitusígenos y antihistamínicos), lo que los hace especialmente peligrosos.
  • Estos medicamentos, ampliamente utilizados en España a pesar de no haber demostrado efectividad, tienen mucho riesgo de producir efectos secundarios, incluso a las dosis terapéuticas recomendadas en el prospecto.

Clínica. Los efectos tóxicos más graves se deben principalmente a tres de sus componentes: los antihistamínicos, los adrenérgicos y los antitusígenos: • Antihistamínicos: los efectos tóxicos son diferentes si son de primera generación (somnolencia, pensamiento lento, agitación, convulsiones, manifestaciones anticolinérgicas, ocasionalmente arritmias) o de segunda generación (arritmias cardiacas y prolongación del intervalo QT).

  • Aproximadamente, la dosis tóxica es 4 veces la terapéutica.
  • Antitusígenos: suele ser codeína (actividad opioide) o dextrometorfano (sin actividad opioide).
  • La sobredosis de opioides cursa con la tríada característica de: pupilas mióticas, disminución del nivel de conciencia y respiración superficial.

El efecto tóxico del dextrometorfano depende de la cantidad ingerida (se necesita como mínimo una dosis 10 veces mayor que la terapéutica) e incluye: alucinaciones, alteraciones de conducta, distonía, hipertonía, hiperexcitabilidad, convulsiones, depresión respiratoria, etc.

• Adrenérgicos: se usan como descongestivos por la vasoconstricción que producen. La sobredosis de un medicamento alfa adrenérgico puede producir: hipertensión arterial, arritmias, taquicardia o bradicardia, agitación, alucinaciones, convulsiones, midriasis, hipotermia, etc. Los efectos tóxicos de los fármacos que contienen principios activos con efecto alfa y beta adrenérgicos son: hipertensión arterial, sudoración, irritabilidad, alucinaciones, etc.

Evaluación y tratamiento. El riesgo de efectos neurológicos, cardíacos y autonómicos obliga a una actuación rápida: administración de carbón activado y derivación al hospital. Con frecuencia, estos niños precisan pruebas complementarias (CPK y análisis de orina buscando mioglobina, por el riesgo de rabdomiolisis de algunos descongestivos como la efedrina y la pseudoefedrina, electrocardiograma, etc.).

  • No hay que olvidar que algunos fármacos anticatarrales contienen paracetamol; en esos casos, hay que solicitar niveles sanguíneos a partir de las 4 horas de la ingesta.
  • Es necesario mantener la monitorización cardiorrespiratoria y neurológica durante el tiempo que dure el efecto de los fármacos implicados.

El tratamiento dependerá de la clínica: depresión respiratoria por ingesta de codeína (naloxona), distonía (biperideno), bradicardia (atropina), hipotensión (bolos intravenosos de suero fisiológico), convulsiones (benzodiacepinas) o arritmias ventriculares (lidocaína, amiodarona).

  1. Todo lo anterior explica que los anticatarrales sean la causa más frecuente de que un preescolar intoxicado ingrese en una unidad de cuidados intensivos pediátricos.
  2. Intoxicaciones por benzodiacepinas (1,2,17) Los psicofármacos son la segunda causa de intoxicación medicamentosa.
  3. Los psicofármacos son la segunda causa de intoxicación medicamentosa; dentro de este grupo, las más frecuentes son las benzodiacepinas.

Con frecuencia, los niños pequeños se toman la pastilla que, algún adulto que convive con él, se toma como somnífero y guarda en la mesilla del dormitorio. También es habitual en las intoxicaciones polimedicamentosas de los intentos de suicidio de los adolescentes.

Toxicidad. La dosis es tóxica si supera 5 veces la dosis terapéutica como mínimo. Clínica. La intoxicación por benzodiacepinas no suele ser grave, salvo que se hayan ingerido otros fármacos o alcohol. En las intoxicaciones accidentales infantiles, los síntomas más frecuentes son: la inestabilidad de la marcha y la somnolencia.

Las intoxicaciones de los adolescentes suelen revestir más gravedad; la cantidad suele ser mayor y, con frecuencia, se han tomado más sustancias (antidepresivos, neurolépticos, alcohol, etc.). Pueden presentar: alucinaciones, confusión, agitación, coma, depresión respiratoria, bradicardia, hipotensión, etc.

Tratamiento. Si el paciente consulta 1-2 horas después de haber ingerido una dosis tóxica de benzodiacepinas y no tiene disminución de conciencia (en los pacientes muy dormidos hay que asegurar la vía aérea), se debe administrar carbón activado. El tratamiento es sintomático, controlando la vía aérea y la ventilación principalmente.

El flumazenil, el antídoto de las benzodiacepinas, solo está indicado para evitar la intubación endotraqueal y la ventilación mecánica, cuando el paciente no es capaz de mantener la vía aérea abierta y una ventilación adecuada. No se debe administrar si existe riesgo de convulsiones (ingesta simultánea de antidepresivos tricíclicos, hipertensión intracraneal, etc.).

  • Intoxicaciones por productos de limpieza más frecuentes (2,18,19) La lejía es el producto del hogar implicado con más frecuencia en las intoxicaciones infantiles.
  • Los productos del hogar ocupan el segundo lugar, después de los medicamentos, como causa de intoxicación.
  • Los más frecuentes son los cáusticos, con la lejía a la cabeza.

Es curioso cómo se siguen almacenando estos productos debajo del fregadero o en otro lugar accesible para los niños (3 de cada 10 casos de ingesta de productos de limpieza) y, con la misma frecuencia (3 de cada 10 casos), se cambian de un envase más grande a otro más pequeño, generalmente de algún refresco, lo que facilita la confusión.

  • Toxicidad.
  • El efecto tóxico de un cáustico depende del pH: • Ácidos: producen lesiones principalmente en el esófago si el pH es menor de 3.
  • Álcalis: afectan sobre todo al estómago cuando el pH es mayor de 12.
  • La dilución de los productos con lejía casera ha sido una medida preventiva muy eficaz; ya que, aunque se ingieran, no se producen lesiones esofágicas o son leves.

En la actualidad, los desatascadores y los lavavajillas industriales son los que están produciendo las lesiones más graves. Clínica. Es muy variable y depende de la cantidad ingerida y del pH de la sustancia, como se ha comentado con anterioridad. Los síntomas más frecuentes son: dolor de garganta con disfagia, hiperemia en la boca y babeo.

  1. La disfonía, el estridor y la dificultad respiratoria son signos más graves que indican afectación de la vía aérea.
  2. Cuanto mayor sea el número de síntomas y signos presentes, más frecuente será la lesión.
  3. Es muy raro que haya lesiones esofágicas si el niño está totalmente asintomático y no presenta ninguna lesión en la boca.

Evaluación y tratamiento. En este caso, quizás sea importante recordar lo que no hay que hacer: no se debe dar carbón activado porque no es efectivo, está contraindicada la inducción del vómito o la administración de agua, leche o bicarbonato con la intención de diluir el producto o de neutralizarlo.

En resumen, no debe darse nada de beber para no favorecer el vómito y aumentar así el riesgo de lesión al pasar de nuevo el cáustico por el esófago. La endoscopia digestiva alta está indicada si: se trata de un intento autolítico, existen lesiones en la boca, la sustancia ingerida tiene un pH menor de 3 o mayor de 12, el paciente tiene síntomas o ha vomitado.

El tratamiento es sintomático: omeprazol, ranitidina, antieméticos, etc. Los corticoides están indicados si existen signos de afectación de la vía aérea; en el centro de salud, se puede administrar la primera dosis (1-2 mg/kg de metilprednisolona i.m.). El monóxido de carbono es causa de intoxicaciones graves en nuestro país. Aunque no son muy frecuentes, merecen especial atención por el riesgo que conllevan. Se trata de sustancias que en pequeñas cantidades pueden provocar una intoxicación grave e incluso la muerte.

De los 400 episodios registrados en el Observatorio Toxicológico de la SEUP entre 2008 y 2011, 26 (6,5%) correspondían a productos muy tóxicos y peligrosos, siendo los opioides y los anticatarrales los más frecuentes. Mención especial merece el monóxido de carbono; en el estudio que se hizo durante los años 2001 y 2002, en 17 servicios de urgencias pediátricos, se registraron 89 (5,2%) episodios de intoxicación por monóxido de carbono, de un total de 1.700 intoxicaciones atendidas en pacientes menores de 18 años.

Es una de las intoxicaciones infantiles más graves en nuestro medio: más de la mitad de los pacientes precisó ingreso, uno de ellos en la unidad de cuidados intensivos y, lo más importante, ha sido el producto implicado en el único caso fatal de intoxicación registrado en esos años.

  • Bibliografía Los asteriscos reflejan el interés del artículo a juicio del autor.1.*** Mintegi S.
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Con acceso online, proporciona información sobre la atención general de las intoxicaciones infantiles, de las intoxicaciones más frecuentes (medicamentos, productos del hogar) y de las más graves (productos muy tóxicos, intoxicaciones de los adolescentes). Existe un capítulo específico sobre la actuación en el centro de atención primaria.

Es importante, el esfuerzo que se ha hecho para recoger todos los síndromes tóxicos y los antídotos. También se incluye un listado de sustancias poco tóxicas. *** Boletín del observatorio toxicológico del grupo de trabajo de intoxicaciones de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría.

Disponible en: http://seup.org/publicaciones/publicacionesgt/boletinintox.html, – Información actualizada y periódica del Observatorio toxicológico español sobre el registro de episodios de intoxicación, en 39 servicios de urgencias infantiles españoles. También, se resumen trabajos presentados a congresos o publicados en revistas y se proporcionan referencias bibliográficas actuales y de calidad sobre distintos temas.

*** Mintegi S, Fernández A, Alustiza J, et al. Emergency visits for childhood poisoning: A 2-Year prospective multicenter survey in Spain. Pediatr Emerg Care.2006; 25: 334-8. – Primer trabajo prospectivo multicéntrico sobre intoxicaciones en España. Permitió conocer nuestra propia epidemiología y cómo se estaba atendiendo a estos pacientes.

Proporcionó líneas estratégicas de mejora en las que deberíamos estar implicados todos los pediatras. *** Azkunaga B, MIntegi S, Bizkarra I. The intoxications working group of The Spanish Society of Pediatric Emergencies. Toxicology surveillance system of the Spanish society of paediatric emergencies: first –year analysis.

Eur J Emerg Med.2011; 18: 285-7. – Primera publicación del Observatorio Toxicológico Español. Proporciona datos importantes sobre algunos cambios epidemiológicos de los últimos años: el alcohol se ha convertido en nuestro país en el principio activo más frecuente en las intoxicaciones atendidas en los servicios de urgencias infantiles.

Caso clínico
Una adolescente de 16 años es llevada a urgencias por sus padres a primera hora de la mañana porque no lograban despertarla y creen que se puede haber tomado algo. Cuando llega a urgencias, está dormida, aunque se despierta al gritarle, respira con normalidad y está pálida (triángulo de evaluación pediátrica). Se comienzan las medidas de estabilización siguiendo el ABCDE: • A, B. Mantiene bien la vía aérea abierta, respira con normalidad, la frecuencia respiratoria es de 12 respiraciones/minuto y la saturación de oxígeno con pulsioxímetro del 94%. Se comienza a administrar oxígeno mediante gafas nasales. • C. El tiempo de relleno capilar es de 3 segundos, está pálida y tiene las extremidades frías. La temperatura axilar es de 35ºC, la frecuencia cardiaca de 40 latidos/minuto, la tensión arterial de 95/45 mm Hg y la glucemia capilar de 59 mg/dl. Se canaliza una vía intravenosa y se comienza la infusión con suero glucosalino al medio, aportando 6 mg/kg/minuto de glucosa. Se solicita un electrocardiograma y se extrae sangre para solicitar: hemograma, tiempo de protrombina, tiempo de cefalina, gasometría venosa, glucemia, urea, creatinina, iones (sodio, potasio, cloro), GOT, GPT, bilirrubina total, CPK, osmolalidad sanguínea, niveles de paracetamol y detección de tóxicos en orina. • D. Se despierta si se le grita. El valor de la escala de coma de Glasgow es de 14 (O3, V5, M6). Las pupilas miden 3 mm y reaccionan a la luz. • E. Se aprecian varios cortes superficiales cicatrizados en la cara anterior de ambas muñecas. Una vez establecido el diagnóstico fisiopatológico –disfunción del sistema nervioso central­– y asegurada la estabilización del paciente, se comienza con la historia dirigida, Anamnesis (Historia dirigida) Es una paciente con un trastorno del comportamiento alimentario diagnosticado hace dos años, que ha empeorado desde que reinició las clases hace dos meses. El día anterior estuvo en casa, no salió. Por la noche se acostó muy enfadada tras una discusión con los padres. No ha tenido fiebre, ni ha sufrido ningún traumatismo reciente. Está en tratamiento con escitalopram y orfidal; en casa también hay un medicamento anticatarral, paracetamol y otro para la tensión arterial cuyo nombre no recuerdan. Exploración Además de lo referido anteriormente, no se encuentran más hallazgos. Los resultados de las pruebas complementarias son: • Hemoglobina: 11 g/dl, hematocrito: 31% • Leucocitos: 10.000/mm 3, neutrófilos totales: 6.200/mm 3, Plaquetas: 150.000/mm 3, GOT: 31 U/L, GPT: 16 U/L, bilirrubina: 0,5 mg/dl, CPK: 50 U/L, sodio: 135 mmol/L, potasio: 4,1 mmol/L, cloro: 100 mmol/L, urea: 10 mg/dl, osmolalidad sanguínea: 290 mOsm/kg. No se detecta paracetamol en la sangre. • Los tóxicos en orina dan positivo para las benzodiacepinas. • El ECG muestra un ritmo sinusal, con una frecuencia cardiaca de 45 latidos/min, la duración del QRS es de 90 ms, el intervalo QTc es de 410 ms (fórmula de Bazett). Se decide mantener en observación en urgencias con: • Sueroterapia intravenosa. • Control de glucemia. • Monitorización electrocardiográfica continua. • Control de constantes cada hora (tensión arterial, nivel de conciencia según la escala de Glasgow). Se repite el ECG una hora después del primero, con unos resultados similares. • A las 3 horas está despierta (Glasgow 15) y se solicita valoración por el psiquiatra de guardia, quien considera un intento autolítico de riesgo –se tomó la medicación por la noche, antes de ir a dormir–, en una paciente con un trastorno del comportamiento alimentario y se decide ingreso.
See also:  Cuanto Hay Que Dar De Ibuprofeno A Un Niño?

¿Cuánto tarda en hacer efecto el ibuprofeno al 4?

Paracetamol – Fuente de la imagen, Thinkstock Pie de foto, El paracetamol está indicado para la fiebre y el dolor. Este tipo de medicamento se utiliza para reducir la fiebre y aliviar el dolor. Virtudes

La gente suele tomarlo para dolores de cabeza, contusiones, dolores de muelas, quemaduras de sol y fiebre.Esta droga trabaja directamente con los nervios y los receptores en el cerebro para aliviar el dolor, es más eficaz para los dolores de cabeza.Es seguro para los niños y adultos si se toma correctamente, y hay efectos secundarios mínimos.De acuerdo con un artículo de AskDrSear.com, se necesitan al menos siete veces la dosis normal de paracetamol para que la droga dañe a un paciente.Es seguro tomarlo con otros antibióticos y medicamentos para el resfrío.

Defectos

Mientras que el ibuprofeno funciona en 30 minutos, el paracetamol no tiene efecto hasta que hayan transcurrido 45 a 60 minutos después de la primera dosis.El dolor y la fiebre sólo se reducen por cuatro horas en lugar de seis.No tiene las mismas propiedades antiinflamatorias que el ibuprofeno, por lo que es menos eficaz para reducir el dolor asociado a la inflamación y a la lesión corporal.Aunque no ataca al estómago, su consumo excesivo puede ser perjudicial para el hígado por lo que no debe usarse en personas con problemas hepáticos.

¿Qué es más efectivo para bajar la fiebre paracetamol o ibuprofeno?

Objetivo. El objetivo del estudio es analizar comparativamente la eficacia de ibuprofeno y paracetamol, y evaluar la posible repercusión sobre la misma de sexo, peso, talla y enfermedad subyacente. Pacientes y métodos. Se recogieron los datos de filiación de 166 niños con temperatura axilar igual o superior a 38 °C. Se administraron 15 mg/kg de paracetamol a 80 de ellos y 7 mg/kg de ibuprofeno a 86. Se recogió después la temperatura que presentaban a los 60, 120, 180 y 240 min de su administración. Con estos datos se realizó un análisis estadístico, incluyendo un análisis de datos apareados. Resultados. Ibuprofeno y paracetamol consiguieron dejar afebriles en algún momento del estudio al 90 % de los niños. El 74 % de los pacientes permanecieron afebriles 4 h después de administrarlos. En la muestra global, las temperaturas obtenidas con ibuprofeno frente a paracetamol fueron: 37,66 6 0,73 frente a 37,80 6 0,65 (p 5 0,22) a la hora de su administración; 37,09 6 0,83 frente a 37,29 6 0,71 a las 2 h; 37,12 6 1,05 frente a 37,28 6 0,87 (p 5 0,64) a las 3 h; 37,40 6 1,12 frente a 37,46 6 1,00 (p 5 0,72) a las 4 h. La máxima velocidad de descenso se alcanzó durante los primeros 60 min (­1,32 6 0,83 para ibuprofeno frente a ­1,09 6 0,77 con paracetamol; p 5 0,10). En cuanto al factor edad, en los niños de edad comprendida entre 5 y 12 años se lograron temperaturas significativamente menores con ibuprofeno que con paracetamol (38,00 6 0,65 frente a 37,45 6 0,43 en la primera hora; 36,71 6 0,66 frente a 37,60 6 0,93 en la segunda hora; 36,80 6 0,79 frente a 37,67 6 1,12 en la tercera hora). El análisis de datos en función del peso, sexo y enfermedad no mostró diferencias significativas. Conclusiones. Ibuprofeno y paracetamol demostraron ser efectivos a la hora de descender la temperatura. Ambos fármacos mostraron una eficacia antitérmica similar, salvo en los niños mayores de 5 años, donde se demostró mayor eficacia con ibuprofeno. Peso, sexo y enfermedad de base no determinaron diferencias de eficacia. Palabras clave: Fiebre Niños Ibuprofeno Paracetamol Texto completo Introducción La fiebre, dentro del marco de la población pediátrica, constituye el motivo de consulta más frecuente en los servicios de urgencias y el segundo motivo de consulta más frecuente en los centros de atención primaria 1, Además, el grupo de los fármacos más consumidos en nuestro sistema sanitario en la actualidad son los antipiréticos y los analgésicos no narcóticos 2, La fiebre sigue siendo, hoy por hoy, un motivo de inmensa preocupación para los padres 3,4, Si bien el proceso patológico que lleva a la aparición de fiebre es lesivo, la respuesta febril puede ejercer un efecto beneficioso en la defensa del huésped a la agresión. Hay algunos expertos que piensan que tratar de resolver la fiebre puede aumentar la mortalidad en infecciones graves y prolongar el curso de las infecciones virales a través de dificultar la respuesta inmunológica 5, En cualquier caso, el tratamiento de la fiebre produce ventajas cuando la fiebre es sintomática 6 o cuando puede complicar una enfermedad subyacente. Los fármacos más utilizados para combatir la fiebre en el ámbito pediátrico son dos: paracetamol 7-10 e ibuprofeno 11-14, Si bien en diversos estudios se ha comparado la eficacia antitérmica de ambos 15-34, pocos de ellos se han realizado en nuestro medio. El presente estudio trata de evaluar comparativamente la efectividad de ibuprofeno y paracetamol en niños de nuestro medio. Además, se analizará la posible repercusión de sexo, peso, edad y tipo de infección sobre el descenso térmico logrado con cada uno de ellos. Material y métodos Población Se han estudiado niños de edades comprendidas entre 6 meses y 12 años en los cuales se verificó en el Servicio de Urgencias del Hospital Materno-Infantil 12 de Octubre una temperatura axilar igual o superior a 38 °C, y que padecían una de las siguientes infecciones: catarro de vías altas, faringoamigdalitis, bronquitis aguda, bronquiolitis, neumonía, laringitis u otitis media. La elección del fármaco administrado en cada paciente fue decisión del pediatra que lo atendió, en función de las preferencias del niño o de los padres. Se excluyó a todos los niños que habían recibido paracetamol en las 4 h previas o ibuprofeno, 6 h antes. También se excluyó a los niños que vomitaron el fármaco al poco tiempo de su administración. Dosis y formato La dosis administrada de paracetamol (asignación A) fue de 15 mg/kg, en el formato y presentación disponible en el servicio de urgencias, que fue en todo momento Apiretal®. La dosis administrada de ibuprofeno (asignación B) fue de 7 mg/kg en el formato y presentación disponible en el servicio de urgencias, que fue, entre noviembre de 2001 y enero de 2002, Dalsy®, y entre febrero de 2002 y octubre de 2002, Junifen®. Entre noviembre de 2002 y enero de 2003 recibieron Dalsy®. Variables En todos los niños se recuperaron las características demográficas (edad, sexo, peso) y enfermedad. La medición de la temperatura se hizo con termómetro de mercurio durante 4 min en la región axilar a los 0 (t0), 60 (t1), 120 (t2), 180 (t3) y 240 (t4) min de la administración del fármaco. Cada una de estas temperaturas se reflejó en la hoja de captación de datos dispuesta a tal efecto, y que se entregó a los padres del niño, y en la cual se consignaba, además de las temperaturas, la enfermedad que padecía su hijo. La primera determinación térmica se hizo en urgencias, y el resto, en el domicilio de los padres. A través de una llamada telefónica se interrogó a éstos sobre las diferentes temperaturas. Se excluyeron aquellos padres que no tuvieran a su disposición un termómetro de mercurio y a aquellos que no demostraran un firme compromiso para tomar rigor e interés en este estudio. Análisis estadístico Se parte de cinco variables cuantitativas (registradas como t0, t1, t2, t3 y t4) y cinco cualitativas, dos de las cuales eran variables dicotómicas tipo sí/no, registradas informáticamente como “paracetamol” (que responde a la pregunta ¿se ha administrado paracetamol a este paciente?) y “mujer” (que responde a la pregunta ¿esta paciente es niña?). Las tres variables cualitativas restantes fueron ordinales: “peso” (agrupado en categorías: “peso 1”, 0-10,0 kg; “peso 2”, 10,1-20,0 kg; “peso 3”, 20,1-30,0 kg, y “peso 4”, > 30 kg); “edad” (agrupada en categorías: “edad 1”, 6 meses 1 día-2 años 0 días; “edad 2”, 2 años 1 día-5 años 0 días; “edad 3”, 5 años 1 día-10 años 0 días). Por último, la variable enfermedad se agrupó en siete categorías: 1 (catarro de vías altas), 2 (faringoamigdalitis), 3 (neumonía), 4 (bronquitis), 5 (bronquiolitis), 6 (otitis media) y 7 (laringitis). El análisis estadístico incluye una comparación de las medias térmicas registradas con ambos fármacos en el total de la muestra, a lo largo de los distintos momentos en los que se realizó la medición, esto es, en el tiempo 0 (t0), 1 h después (t1), 2 h después (t2), 3 h después (t3) y 4 h más tarde (t4), ponderadas todas ellas a través del valor de la t de Student. Para valorar y comparar la disminución de temperatura con ambos antitérmicos se hizo un análisis de datos apareados. Se ha analizado si hay o no diferencia significativa de temperatura en los distintos tiempos de medición, cuál es la temperatura mínima conseguida con cada antitérmico, en qué instante se produce ésta, en qué intervalo temporal se alcanza la mayor velocidad de descenso y desde qué momento comienza a subir la temperatura. Finalmente, se han valorado las temperaturas obtenidas para cada antitérmico según sexo, peso, edad y enfermedad de base, en función de un doble análisis: análisis directo y análisis de datos apareados en horas consecutivas (t0t1, t1t2, t2t3 y t3t4). Del resto del análisis apareado (entre horas no consecutivas) se consideraron únicamente las cifras y el tiempo que consiguen el máximo de descenso de temperatura. En el análisis directo, se ha utilizado como prueba de significación estadística la t de Student en el caso de muestras de más de 30 sujetos y la U de Mann-Whitney en el caso de muestras de menos de 30 sujetos. En el análisis apareado, se ha empleado como prueba de significación estadística la t de Student apareada si la muestra es de más de 30 sujetos o el test de Wilcoxon si es menor de 30. Los valores correspondientes a las medias de las variables cuantitativas se expresan con dos decimales como media ± desviación estándar. Para el análisis estadístico de los datos se empleó el programa EPI-INFO 6. Resultados Participaron en el estudio un total de 166 padres, de los cuales 80 recibieron paracetamol y 86, ibuprofeno. Completaron de forma fiable la fase de medición 129, entre cuyos hijos 64 recibieron paracetamol y 65 ibuprofeno. Ambos grupos fueron homogéneos y comparables en cuanto a peso, edad, sexo y diagnóstico. No se registró ningún efecto adverso. La media de edad fue 4,1 ± 1,7 años y la mediana, 3,1 años. La distribución por edades fue la siguiente: edad 1, 51 pacientes (40,3 %); edad 2, 53 pacientes (41,1 %); edad 3, 25 pacientes (18,6 %). La distribución por sexos fue: mujeres, 75 casos (58,9 %); varones, 54 casos (41,1 %). La distribución por pesos fue: peso 1, 27 casos (21,7 %); peso 2, 73 casos (57,3 %); peso 3, 18 casos (14,7 %); peso 4, 11 casos (6,2 %). En cuanto al tipo de infección, se recogieron datos de 44 casos (34,1 %) de infección respiratoria de vías altas, 51 (39,53 %) de faringoamigdalitis aguda, 5 (3,9 %) de neumonía, 19 (14,7 %) de bronquitis, 3 (2,32) de bronquiolitis, 5 (3,9 %) de otitis media aguda y 2 (1,6 %) de laringitis. El análisis de los datos de la muestra global mostró los datos que se exponen en la tabla 1. En el grupo de pacientes que recibió paracetamol, la temperatura mínima se registró a las 3 h de su administración (37,28 ± 0,87 °C). En los que recibieron ibuprofeno, la temperatura mínima se alcanzó una hora antes, siendo en este caso menor (37,09 ± 0,83 °C). En el análisis de datos apareados (tabla 2) se pudo apreciar que la máxima velocidad de descenso se alcanzó en los primeros 60 min, siendo algo menor, sin carácter estadísticamente significativo en el caso de paracetamol (­1,09 ± 0,77 °C) que para ibuprofeno (­1,32 ± 0,83 °C). A lo largo de la segunda hora, el descenso prosigue, pero a velocidad menor, para ambos fármacos. En la tercera hora comienza el ascenso térmico, que es máximo durante la cuarta hora (0,20 ± 0,65 °C para paracetamol y 0,29 ± 0,96 °C para ibuprofeno). El descenso máximo de temperatura se consigue entre t0 y t2, con una disminución de 1,87 ± 0,94 °C para ibuprofeno y 1,64 ± 0,72 °C para paracetamol (p = 0,11). En cuanto al análisis de datos en función de la edad, cabe reseñar que en el grupo de edad comprendido entre 5 y 12 años se lograron temperaturas significativamente menores con ibuprofeno que con paracetamol en la primera, segunda y tercera hora tras su administración (tabla 3). En estos niños, la máxima velocidad de descenso se consiguió durante la primera hora con los dos fármacos (­1,38 ± 0,50 °C para ibuprofeno y ­1,00 ± 0,77 °C para paracetamol). El descenso prosiguió a lo largo de la segunda hora, pero a velocidad menor para ambos antitérmicos. En la tercera hora, en los pacientes tratados con paracetamol la temperatura siguió descendiendo; en los tratados con ibuprofeno, por el contrario, durante la tercera hora comienza el ascenso térmico, que se vuelve común y más acusado para todos los niños, independientemente de su tratamiento, durante la cuarta hora. En la tabla 4 se muestra el análisis por datos apareados para el grupo de edad comprendida entre 5 y 12 años. En los restantes grupos de edad no se apreciaron diferencias significativas en ninguno de los tiempos de medición. El comportamiento en el grupo “edad 1” no difirió sustancialmente del comportamiento de la muestra global. Así, en los pacientes que fueron asignados a ibuprofeno, la temperatura mínima se alcanzó a las 2 h de su administración (37,16 ± 0,89 °C); en este mismo grupo de edad, los que recibieron paracetamol alcanzaron la temperatura mínima una hora más tarde (37,08 ± 0,70 °C). En el grupo “edad 2”, esta tónica se invirtió, pues la temperatura mínima se alcanzó con ibuprofeno a las 3 h de su administración (37,11 ± 1,17 °C) y con paracetamol, una hora antes (37,24 ± 0,62 °C). El análisis de datos en función del peso, al igual que los análisis en función de sexo y enfermedad, no rebelaron diferencias significativas, y mostraron resultados similares a los obtenidos con la muestra global. Discusión En nuestro estudio, como sucede en los de otros centros, no se ha demostrado diferencia de eficacia entre paracetamol e ibuprofeno 15-26, Hay que destacar que ambos antitérmicos logran dejar afebriles al 90 % de los niños durante las primeras 4 h después de su administración, pero no consiguen que la temperatura descienda por debajo de 37 °C, al menos si partimos de temperaturas iguales o superiores a 38,84 °C. Ibuprofeno consigue un descenso máximo de temperatura de 1,87 ± 0,90 °C y paracetamol, de 1,64 ± 0,83 °C. La máxima velocidad de descenso se da durante los primeros 60 min después de su administración. Así, ibuprofeno consigue en este intervalo el 70 % del descenso máximo, y paracetamol el 66 % del mismo. Esta mayor velocidad de descenso de ibuprofeno durante la primera hora hace que la temperatura mínima se alcance antes con este antitérmico (a las 2 h) que con paracetamol (a las 3 h). Este hecho debería ser conocido por los padres, pues una gran parte de ellos tienen la falsa convicción de que el efecto de los antitérmicos es prácticamente instantáneo. Cuando el pediatra pauta un antitérmico, debería mostrarles con claridad en qué momento la temperatura de su hijo alcanzará el descenso máximo. En todo caso, a partir del momento de máximo descenso, la temperatura vuelve de nuevo a ascender, para situarse a las 4 h de su administración alrededor de un grado y cuatro décimas por debajo de la temperatura de partida. Ibuprofeno suele ser percibido como más eficaz por los padres 4, Este hecho probablemente sea debido a que su capacidad antiinflamatoria y su mayor techo analgésico consiguen aliviar el malestar general en mayor medida que el paracetamol, pues ambos fármacos reducen la temperatura de forma muy similar. Con los datos de nuestro estudio, ibuprofeno sería incapaz de dejar afebriles a los niños que partiesen de temperaturas iguales o superiores a 39,87 °C; por su parte, paracetamol sería incapaz de dejar afebriles a aquellos niños cuya temperatura de partida fuese igual o superior a 39,64 °C. Este es otro de los aspectos que los padres deberían tener presente, pues muchos de ellos piensan que los antitérmicos van a conseguir por norma la eutermia de sus hijos, independientemente de la temperatura que presenten. En cuanto al factor edad, en el caso de ibuprofeno, se observó una relación lineal entre la edad del niño y la reducción de temperatura. Este hecho contrasta con lo apreciado en otros estudios 11, y puede mostrar que la eficacia de este antitérmico guarda relación directa con la superficie corporal del niño. Justo es reseñar las limitaciones metodológicas de nuestro estudio. Las características de su diseño, la asignación no aleatoria del fármaco y la administración abierta del mismo pueden limitar la interpretación de los resultados. En resumen, ibuprofeno y paracetamol, los dos antipiréticos más consumidos por los niños españoles, son fármacos muy seguros 27 que demostraron ser efectivos a la hora de descender la temperatura, y consiguieron dejar afebriles en algún momento al 90 % de los pacientes dentro de las primeras 4 h tras su administración. El 74 % de los niños mantenían una temperatura inferior a 38 °C 4 h después de recibir uno de los dos antitérmicos. Ibuprofeno y paracetamol mostraron una eficacia similar como antitérmicos, salvo en los niños mayores de 5 años, donde ibuprofeno se mostró más eficaz. Peso, sexo y patología de base no determinaron diferencias de eficacia. Bibliografía García-Sicilia López J.,ª ed. Madrid: Publicación de Libros Médicos.,ª ed. Madrid: Publicación de Libros Médicos, (2001), pp.218-21 A propósito del uso y abuso de los fármacos en Pediatría. Acta Pediatr Es, 58 (2000), pp.4-6 Crocetti M Moghbeli N, Serwint J. years? Pediatric, 107 (2001), pp.1241-6 Van Stuijvenberg M, De Vos S, Tjiang GC, Steyerberg EW, Derksen-Lubsen G, Moll HA. Parents’fear regarding fever and febrile seizures. Acta Paediat, 88 (1999), pp.618-22 Antipyretics in severe sepsis. Lance, 345 (1995), pp.338 Autret E, Reboul-Marty J, Henry-Launois B, Laborde C, Courcier S, Goehrs JM, et al. Evaluation of ibuprofen versus aspirin versus paracetamol on efficacy and comfort in children with fever. Eur J Clin Pharmaco, 51 (1997), pp.367-71 Paracetamol:past, present and future. Am J The, 7 (2000), pp.143-7 years. Am J The, 7 (2000), pp.135-41 Mofenson HC, McFee R, Caraccio T, Greensher J. Combined antipyretic therapy:Another potencial source of chronic acetaminophen toxicity. 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Eur J Clin Pharmaco, 51 (1997), pp.367-71 The safety of acetaminophen and ibuprofen among children younger than two years old. Pediatric, 104 (1999), pp.49 Wong A, Sibbald A, Ferrero F, Plager M, Santolaya ME, Escobar AM, et al. Antipyretics effects of dipyrone versus ibuprofen versus acetaminophen in children:results of a multinational, randomized, modified double-blind study. Clin Pediatr (Phila, 40 (2001), pp.313-24 Wilson JT, Brown RD, Kearns GL, Eichler VF, Johnson VA, Bertrand KM, et al. Single-dose, placebo controlled comparative study of ibupofen and acetaminophen antypiresis in children. J Pediat, 119 (1991), pp.803-11 Kauffman RE, Sawyer LA, Scheinbaum ML. Antypiretic efficacy of ibuprofen vs acetaminophen. Am J Dis Chil, 146 (1992), pp.622-5 Walson PD, Galletta G, Chomilo F, Braden NJ, Sawyer LA, Scheinbau ML. Comparison of multidose ibuprofen and acetaminophen therapy in febrile children. 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See also:  Cuando Se Descubrieron Los Antibióticos?

¿Qué pasa si le doy el doble de ibuprofeno?

Somnolencia, hasta coma. Convulsiones. Mareos. Dolor de cabeza (intenso)

¿Qué cantidad de ibuprofeno se le da a un niño de 2 años?

Tabla de dosis de ibuprofeno para bebés y niños

Ibuprofeno Si es posible, usa el peso para buscar la dosis; de lo contrario, usa la edad.
De 24 a 35 libras 2 -3 años 5 mL
De 36 a 47 libras 4-5 años 7.5 ml
De 48 a 59 libras 6-8 años 10 mL
De 60 a 71 libras 9-10 años 12.5 ml

¿Cuánto de ibuprofeno 4 le doy a un niño de 3 años?

¿Cuál es la dosis adecuada según la edad del niño? si la temperatura es menor a 39°C (axilar), se recomienda administrar una dosis de 0,125 ml por cada kg de peso corporal (equivalente a 5 mg de ibuprofeno /kg/dosis) cada 6 a 8 horas.

¿Cuánto tiempo puede durar la fiebre?

Fiebre – La fiebre es la temperatura corporal alta. Una temperatura de hasta 102°F (38.9°C) puede ser útil debido a que ayuda al cuerpo a combatir las infecciones. La mayoría de los niños y adultos saludables pueden tolerar sin problemas, como máximo, una fiebre de 103°F (39.4°C) a 104°F (40°C) durante períodos breves.

  1. Los niños tienden a tener fiebre más alta que los adultos.
  2. Es posible que el grado de fiebre no muestre la gravedad de la enfermedad.
  3. Con una enfermedad leve, como un resfriado, usted podría tener temperatura, mientras que una infección muy grave podría causar poca fiebre o no causar fiebre en absoluto.

Es importante que busque y evalúe otros síntomas junto con la fiebre. Si no puede medirse la temperatura con un termómetro, usted tiene que buscar otros síntomas de enfermedad. Una fiebre, sin otros síntomas, que dura de 3 a 4 días, que aparece y desaparece, y que se reduce gradualmente con el tiempo no suele ser causa de preocupación.

  • Cuando usted tiene fiebre, es posible que se sienta cansado, que le falte energía y que no coma tanto como lo hace habitualmente.
  • La fiebre alta no es cómoda, pero rara vez causa problemas graves.
  • Tomarse la temperatura oral después de fumar o de beber un líquido caliente podría darle una falsa lectura de temperatura alta.

Después de beber o de comer alimentos o líquidos fríos, la temperatura oral podría ser falsamente baja. Para obtener información sobre cómo tomarse la temperatura en forma precisa, vea el tema Temperatura corporal,

¿Cuántas veces al día puedo dar ibuprofeno a un niño?

PDM Descripción: Antiinflamatorio no esteroideo (AINE). USO CLÍNICO: Oral:

Tratamiento sintomático de la fiebre y del dolor de intensidad leve o moderada como dolor de cabeza, dolor dental, dolor posoperatorio, dolor musculoesquelético, en niños >3 meses ( A ).Tratamiento de la artritis reumatoide infantil y de otros procesos reumáticos agudos o crónicos que cursen con dolor e inflamación en niños >3 meses ( A ).Tratamiento de la artritis idiopática juvenil (AIJ), en niños ≥6 meses de vida ( A ).Tratamiento de enfermedades inflamatorias y procesos reumáticos tanto agudos como crónicos, incluyendo la artritis idiopática juvenil (autorizado a partir de los 6 meses), espondilitis anquilopoyética, artrosis, artritis (reumatoide, psoriásica, gotosa, etc.) y tratamiento sintomático de la inflamación no reumática. Niños ≥12 años o con peso ≥40 kg ( A ).Fibrosis quística del páncreas (FQP) ( E : off-label ) pero con experiencia de uso.

Intravenoso:

Tratamiento del conducto arterioso persistente hemodinámicamente significativo en recién nacidos prematuros <34 semanas de edad gestacional ( E : off-label ).Tratamiento sintomático a corto plazo del dolor moderado agudo y el tratamiento sintomático a corto plazo de la fiebre en niños >6 años y con un peso >20 kg, y en adolescentes ( A ).

Tópico:

Alivio local del dolor y de la inflamación leve y ocasional producida por: pequeñas contusiones, golpes, distensiones, tortícolis u otras contracturas, lumbalgias y esguinces leves producidos como consecuencia de una torcedura en niños >12 años ( A ).

DOSIS Y PAUTAS DE ADMINISTRACIÓN: Oral: Antipirético y analgésico ( A ) (autorizado en niños ≥6 meses): 40 mg/kg/día cada 6-8 horas. Dosis máxima: 2400 mg/día.

Artritis idiopática juvenil ( A ) (autorizado en niños ≥6 meses): 40 mg/kg/día cada 6-8 horas, pudiendo incrementarse hasta 50 mg/kg/día cada 6-8 horas. En aquellos pacientes con menor actividad se puede empezar el tratamiento con dosis de 20 mg/kg/día cada 6-8 horas. Dosis máxima: 2400 mg/día.Fibrosis quística: la dosis media es 25 mg/kg/dosis. No deben ingerir enzimas pancreáticas ni alimentos hasta 2 horas después del medicamento. Cuando se administra de manera crónica, se recomienda monitorización de los niveles plasmáticos de ibuprofeno; cifras de 50 a 100 µg/ml en plasma enlentecen la progresión de la enfermedad pulmonar en niños >5 años y en formas moderadas. De especial interés es su uso cuando se comienza el tratamiento antes de los 13 años de edad.Dismenorrea primaria: 400 mg cada 4-6 horas. Máxima dosis diaria: 2400 mg. Adolescentes: 400-600 mg cada 6-8 horas. Dosis máxima 2400 mg/día. Como antipirético o analgésico, se recomiendan 400 mg cada 6-8 horas, pues la pauta de 600 mg/dosis no ha demostrado mayor efectividad y sí un aumento de efectos secundarios.

Intravenoso:

Tratamiento del conducto arterioso persistente hemodinámicamente significativo: Consiste en un ciclo de 3 inyecciones intravenosas administradas a intervalos de 24 horas:

1.ª inyección (después de las 6 primeras horas de vida): 10 mg/kg.2.ª y 3.ª inyección: 5 mg/kg.

En caso de ineficacia del tratamiento en las 48 horas posteriores a la última inyección o si se volviese a abrir el conducto, se podrá administrar un segundo ciclo de 3 dosis. En caso de anuria u oliguria, interrumpir el tratamiento y reiniciar cuando la excreción de orina vuelva a niveles normales.

Dolor moderado-grave y fiebre: como regla general, la dosis diaria recomendada es de 20-30 mg/kg dividida en 3 o 4 dosis únicas (5-10 mg/kg):

Niños que pesan 20-29 kg (6-9 años): 200 mg hasta 3 veces al día, sin exceder una dosis diaria máxima de 600 mg.Niños que pesan 30-39 kg (10-11 años): 200 mg hasta 4 veces al día, sin exceder una dosis diaria máxima de 800 mg.Adolescentes que pesan ≥40 kg (12-17 años): 200-400 mg hasta 3 veces al día, sin exceder una dosis diaria máxima de 1200 mg.

Tópico: Aplicar una fina capa sobre la zona afectada, 3-4 veces al día. Uso en insuficiencia renal o hepática: no existen datos específicos de la dosis recomendada en caso de insuficiencia renal o hepática en población pediátrica. De forma general, en pacientes con insuficiencia renal o hepática leve o moderada debe reducirse la dosis inicial y ser cuidadosamente vigilados.

Tomar el medicamento antes de las comidas o con leche para evitar molestias digestivas.La suspensión oral se debe agitar antes de usar.

Vía intravenosa:

Tratamiento del conducto arterioso persistente: administrar en forma de una infusión corta de 15 minutos, preferiblemente sin diluir. Administrar en una cantidad adecuada de SSF o dextrosa al 10%.No indicado como profilaxis de la hemorragia intraventricular.

CONTRAINDICACIONES:

Hipersensibilidad a ibuprofeno o a cualquiera de sus componentes.Historia de asma grave, urticaria o reacción alérgica a ácido acetilsalicílico u otros AINE.Pacientes con la tríada asma/rinitis con o sin poliposis nasal e intolerancia al ácido acetilsalicílico.Pacientes con antecedentes de hemorragia o perforación gastrointestinal relacionados con tratamientos previos con AINE.Insuficiencia renal o hepática significativa.Pacientes con cardiopatías congénitas ductus- dependiente (coartación aórtica grave o atresia pulmonar, entre otras).Pacientes con cirugía bypass en condiciones especiales.Enterocolitis necrosante conocida, o sospecha de esta.Pacientes prematuros con sospecha de infección.Enfermedad inflamatoria intestinal.Situaciones de sangrado activo, especialmente a nivel intracraneal o gastrointestinal, así como en aquellos casos de trombocitopenia o defectos de hemostasia.

PRECAUCIONES:

En niños con niveles elevados de aminotransferasas se monitorizará la función hepática. Se han descrito casos de fallo hepático grave habiéndose usado AINE. Deberá interrumpirse el tratamiento con ibuprofeno si se desarrollan signos clínicos analíticos de enfermedad hepática.Pacientes con historia de enfermedad renal. En estos casos la dosis de ibuprofeno debe mantenerse lo más baja posible, y vigilar regularmente la función renal. Debe tenerse especial precaución en niños con una deshidratación grave (por ejemplo, debido a una diarrea), ya que la deshidratación puede ser un factor desencadenante del desarrollo de una insuficiencia renal.Pacientes con riesgos gastrointestinales o antecedentes de toxicidad gastrointestinal. También prestar especial atención a aquellos pacientes que reciben tratamientos concomitantes que podrían elevar el riesgo de úlcera o sangrado gastrointestinal (anticoagulantes orales del tipo dicumarínicos, antiagregantes plaquetarios del tipo ácido acetilsalicílico, corticoides orales, etc.). Suspender el tratamiento ante signos clínicos de toxicidad GI.Pacientes con asma importante, ya que se han descrito casos de broncoespasmo grave en pacientes con asma relevante a los que se les han administrado AINE.Se extremarán las precauciones en los casos de diátesis hemorrágica o cuando se estén administrando de forma concomitante anticoagulantes. El ibuprofeno, como otros AINE, inhibe de forma reversible la agregación plaquetaria y puede prolongar el tiempo de hemorragia. Se recomienda precaución cuando se administre ibuprofeno de forma concomitante con anticoagulantes orales.Los niños con enfermedades autoinmunes como lupus eritematoso sistémico tienen riesgo aumentado de meningitis aséptica. Puede producir trastornos visuales (visión borrosa, escotomas.) y el niño debe ser evaluado por un oftalmólogo en tales casos.En recién nacidos prematuros, el ibuprofeno puede causar una encefalopatía bilirrubínica, por desplazamiento de la bilirrubina de su lugar de fijación a la albúmina. Evitar en recién nacidos prematuros con niveles de bilirrubina elevada.En la terapia del cierre del ductus arterioso persistente deberá administrarse con precaución con el fin de evitar la extravasación y una posible irritación resultante de los tejidos.Su uso profiláctico en los primeros 3 días de vida (comenzando en las 6 horas siguientes al parto) en recién nacidos prematuros <8 semanas de edad gestacional ha sido asociado a un aumento de los efectos adversos pulmonares y renales, por tanto, no debe usarse de forma profiláctica a ninguna edad gestacional.

El 13 de abril de 2015, la AEMPS alerta mediante nota informativa sobre el riesgo cardiovascular con el uso de ibuprofeno a dosis altas (≥2400 mg diarios) en pacientes con patología cardiovascular grave. Se trata de un antecedente patológico infrecuente en Pediatría y de dosis raramente prescritas en niños, pero debe tenerse en cuenta dicha alerta en caso de que ambas situaciones coincidan.

Sangre y sistema linfático: trombocitopenia y neutropenia. Aumento de la creatinina en sangre y disminución del sodio en sangre.Respiratorios: displasia broncopulmonar y hemorragia pulmonar. Parece que aumenta el riesgo de dependencia de oxígeno a los 28 días de vida, pero no a las 36 semanas de edad corregida.Sistema nervioso: hemorragia intraventricular, leucomalacia periventricular.Renales: oliguria y retención de líquidos.Gastrointestinales: enterocolitis necrosante.

En el resto de la población, de forma general, las reacciones adversas que se producen con más frecuencia son las reacciones gastrointestinales: dispepsia, diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal; con menor frecuencia, aunque de mayor gravedad: hemorragias y úlceras gastrointestinales.

Se han descrito casos aislados de meningitis aséptica, generalmente en pacientes que sufrían alguna forma de enfermedad autoinmune. Es reversible al suspender el tratamiento.Reacciones ampollosas, incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica, eritema multiforme, necrólisis epidérmica, lupus eritematoso sistémico, reacciones de fotosensibilidad y vasculitis alérgica.Fallo hepático, hepatitis.Trastornos hematológicos: sangrado, neutropenia, anemia, agranulocitosis y otros trastornos de la sangre.

INTERACCIONES FARMACOLÓGICAS:

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) pueden potenciar la toxicidad del ibuprofeno, dañando la función renal y disminuyendo la potencia antihipertensiva.Antibióticos aminoglucósidos: los AINE disminuyen la excreción de dichos fármacos, pudiendo aumentar el riesgo de nefrotoxicidad y ototoxicidad. Monitorizar los niveles plasmáticos.Anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios: pueden ver aumentado su efecto al utilizarlos con ibuprofeno y aumentar así el riesgo de hemorragias.Diuréticos: el ibuprofeno puede reducir el efecto diurético y a su vez los diuréticos pueden incrementar el riesgo de nefrotoxicidad en pacientes deshidratados.Metotrexato: el ibuprofeno puede disminuir la excreción de metotrexato.Óxido nítrico: ambos medicamentos inhiben la función plaquetaria, por tanto su uso concomitante puede aumentar el riesgo de hemorragia.

DATOS FARMACÉUTICOS: Excipientes:

En general, los preparados comerciales de ibuprofeno suelen contener excipientes de declaración obligatoria (EDO) como lactosa, sacarosa, aspartamo, cloruro sódico, glicerol, manitol o benzoato sódico (entre otros).En cada preparado se recomienda observar la lista de excipientes, evitando su uso en caso de anafilaxia o intolerancia a dichos componentes.

Estabilidad:

Suspensión oral: conservar a temperatura ambiente a 15-30 °C.Comprimidos: conservar a temperatura ambiente a 20-25 °C.Ampollas para administración intravenosa: a temperatura ambiente a 20-25 °C. Una vez abierta la ampolla se deberá utilizar el producto inmediatamente y desechar la parte que no haya sido utilizada. Proteger de la luz.

Sueros compatibles para la dilución previa a la administración intravenosa (si fuera necesario):

Cloruro sódico 0,9%.Glucosa 5%.Ringer Lactato.

Incompatibilidades Inyectable intravenoso:

No debe entrar en contacto con ninguna solución ácida (antibióticos o diuréticos). Además de cafeína, dobutamina y vecuronio.Incompatible con soluciones de nutrición parenteral total (NPT): se recomienda no administrar en la misma línea con soluciones de NPT. Si fuera necesario, interrumpir la NPT 15 minutos antes de la administración de ibuprofeno.Compatible la inyección concomitante con ceftazidima, dopamina, adrenalina, furosemida, heparina, insulina y morfina.Antes y después de la administración de ibuprofeno intravenoso, se debe aclarar la vía de infusión durante 15 minutos con 1,5-2 ml de cloruro sódico 0,9% o glucosa 5%.

Presentaciones comerciales: las presentaciones disponibles en España pueden consultarse online en el Centro de Información de Medicamentos de la AEMPS (CIMA), http://www.aemps.gob.es/cima, y en https://www.aeped.es/comite-medicamentos/pediamecum en el enlace “Presentaciones” correspondiente a cada ficha. BIBLIOGRAFÍA:

Fichas técnicas del Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS-CIMA, Madrid, España: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Disponible en: https://cima.aemps.es/cima British Medical Association, Royal Pharmaceutical Sociedy of Great Britain, Royal College of Paediatrics and Child Health and Neonatal and Paediatric Pharmacists Group. BNF for children 2010-11. Basingstoke (UK): BMJ Group, Pharmaceutical Press and RCPCH; 2011.Konstan MW, Virad PJ, Hoppel CL, et al, Effect of high-dose ibuprofen in patients with cystic fibrosis. N Engl J Med.1995,332(13):848-854.Micromedex Healthcare® Series, Greenwood Village, Colorado: Thomson Micromedex Drugdex® System.1974-2020. Disponible en: www.thomsonhc.com/home/dispatch Notas informativas de la AEMPS. Riesgo cardiovascular de dosis altas de ibuprofeno o dexibuprofeno: recomendaciones de uso. Disponible en: www.aemps.gob.es/informa/notasInformativas/medicamentosUsoHumano/seguridad/2015/NI-MUH_FV_04-ibuprofeno-dexibuprofeno.htm UpToDate (Pediatric drug information), Waltham, MA: Wolters Kluwer Health Clinical Solutions 2020. Disponible en: www.uptodate.com

Fecha de actualización: diciembre de 2020. La información disponible en cada una de las fichas del Pediamécum ha sido revisada por el Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría y se sustenta en la bibliografía citada. Estas fichas no deben sustituir en ningún caso a las aprobadas para cada medicamento por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) o la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Oral: •Tratamiento sintomático de la fiebre y del dolor de intensidad leve o moderada como dolor de cabeza, dolor dental, dolor post-operatorio, dolor musculoesquelético, en niños > 3 meses (A). •Tratamiento de la artritis reumatoide infantil y de otros procesos reumáticos agudos o crónicos que cursen con dolor e inflamación en niños > 3 meses (A). •Tratamiento de la Artritis Idiopática Juvenil (AIJ), en niños ≥ 6 meses de vida (A). •Tratamiento de enfermedades inflamatorias y procesos reumáticos tanto agudos como crónicos, incluyendo la artritis idiopática juvenil (autorizada a partir de los 6 meses), espondilitis anquilopoyética, artrosis, artritis (reumatoide, psoriásica, gotosa etc.) y tratamiento sintomático de la inflamación no reumática. Ninos ≥ 12 años o con peso ≥ 40kg ( A). •Fibrosis quística del páncreas (FQP) ( E: off-label ) pero con experiencia de uso. Intravenoso: •Tratamiento del conducto arterioso persistente hemodinámicamente significativo en recién nacidos prematuros menores de 34 semanas de edad gestacional (A). Tópico: •Alivio local del dolor y de la inflamación leve y ocasional producida por: pequeñas contusiones, golpes, distensiones, tortícolis u otras contracturas, lumbalgias y esguinces leves producidos como consecuencia de una torcedura en niños > 12 años (A)